LEYENDAS URBANAS - Parte II


EL SEÑOR DE LAS BAQUETAS

Quiénes dicen haberlo conocido personalmente juran que era de piel oscura. Pero otros, que afirman haberlo conocido de pequeño, aseveran que nació rubio.

Cuentan también que mostraba orgulloso un diploma que decía “Abanderado Papal”, galardón obtenido en la escuela católica en la que cursó sus estudios primarios.

Furioso hincha del club Boca Juniors no se perdía partido que transmitieran por radio o TV. Estos últimos los veía rodeados de sus pares en la aún existente pizzería “De un Rincón de La Boca”.

Algunas versiones lo sitúan en el Departamento de Las Heras, otras en Capital y algunas en Guaymallén. Tampoco pude corroborar su modo de existencia, ya que los comentarios eran variados. Vendedor de electrodomésticos, locutor de radio, productor de seguros eran algunas de las profesiones que se dice le daban el diario sustento.

En el único punto en que logran coincidir todas las personas entrevistadas es en su amor a la música. Y que esa pasión se había despertado en él al escuchar a una vieja banda llamada “Crush”, “Push”, “Rouge” o algo por el estilo, y que eso había cambiado su vida para siempre. Desde ese momento lo único que quiso fue ser baterista, y que nunca más pudo soltar las baquetas. Afirman que con ellas podía sacar ritmos de cualquier cosa, que incluso mientras caminaba por las calles de Mendoza iba tocando lo que se le ponía enfrente tratando de descifrar extraños compases. Ritual que ni siquiera abandonaba mientras se lustraba los zapatos frente a la cartelera de noticias del “Diario Los Andes”. Tocaba en el pasamanos del colectivo, en los escritorios, en las baldosas de las veredas, en las cocinas y heladeras, en los autos que esperaban cruzar los semáforos y así en infinitos objetos animados o no. Lo que le reportaba elogios e insultos en igual proporción.

Cuentan que estudió música con otra leyenda llamada Anté Zalaporti, que tocó con un ginecólogo (¿?), y también en innumerables bandas con nombres extraños como “Premonición”, “Pack Janzer”, “Todo sobre Negros”, etc. Como imaginarán, hechos imposibles de corroborar.

Su leyenda nace el día en que fue atropellado por un vehículo. Como grandes personajes de la historia se dice que sobrevivió a este hecho, pero que quedó en tan mal estado que prefirió fingir su muerte y desaparecer de la vida pública. Nadie más supo de él. Aunque hay quienes afirman que aprovechó la situación para huir de las mujeres que lo perseguían exigiendo el pago de las pensiones correspondientes a varios hijos que tenía con ellas. Traté de encontrar su tumba en algún cementerio, buscar registros de propiedades o coches a nombre de César Kamisetta (pude verlo en su D.N.I. original, que guarda celosamente una persona de la cual no puedo revelar su identidad), pero no pude hallar nada.

La última versión recogida es que lo han visto tocando jazz en pequeños bares de Buenos Aires, con un viejo piloto negro y un reloj de cadena pendiendo de su cintura…

3 comentarios:

hernan dijo...

la saga de las "leyendas urbanas" es lo más. por favor seguí dibujándolas, están buenísimas negro. pack janzer. jajaja. i loved it.

lobo rojo solitario dijo...

esta historia el camissetta (aquí guiño un ojo) ta güena, ahora guarda pq podría ser un dato pa las mujeres q lo persiguen por la pensión jaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
besolobo
mi parola clave es SONAN
jaaaaaaaaaaaaaa

raul alberto banini dijo...

si si estube en baires la semana pasada y me parecio ver un sujeto de piloto con manchas de purpurina bronce y dientes postizos... seria el?