ALUCINANTE

2 comentarios

Muchas veces hablamos con mi hermano Hernán - en esos surrealistas desayunos de trabajo - de Forrest Gump. Del símbolo de la caja de bombones y de que somos una pluma en el viento.

De que la vida, el destino, el azar (EL JEFE) a veces nos deposita en lugares que uno ni imaginaba, viviendo situaciones fuera de lo común, compartiendo un rato de nuestra existencia con otros seres, con historias tan absolutamente diferentes a las nuestras y que tal vez nunca más volvamos a ver.

Disfrutando del momento sin pensar, sin prejuicios, simplemente gozando de ese lapso de tiempo que va transcurriendo mientras el abundante vino aplaca la sed, mientras la brisa de la medianoche refresca el calor de ese tan cercano desierto.

Terminar agotado, durmiendo en una cama extraña, con olores diferentes, y despertando con un sol que rompe los párpados, que entra impiadosamente por la ventana sin pedir permiso. Y levantar los huesos, y arrancar de nuevo, y disponerse a volver a esta citadina vida, que no es ni mejor ni peor que la otra.

Simplemente es otra realidad.

UN MISMO LAZO

0 comentarios

Hace días que vengo pensando en la frase “y uniré las puntas de un mismo lazo, y me iré tranquilo, me iré despacio”…

Cerrar las historias, no dejar cosas inconclusas. Aunque sean peligrosas. Aunque el costo – tal vez, a veces – sea demasiado caro.

Creo que es la única forma de poder seguir adelante. Tranquilos y despacio, Seguros de no haber dejado heridas abiertas, ni en nosotros ni en los demás. Irse solo, silbando bajito, caminando con las manos en los bolsillos. O abrazados con alguien.

Y si es viernes y está lloviznando mejor...

AUSENCIA

3 comentarios

La ausencia de alguien que amamos es como un miembro amputado.

Se recuerda, se lo añora, se siente, se cree que está allí.

Duele.

Y mucho.

PERO NO ESTÁ...