
Un religioso evangélico, Mauricio Zanes Condori, salvó su vida gracias a que llevaba su libro de canciones religoso cerca del pecho y desvió la bala que le dispararon cuando intentaron robarle.
Sucedió anoche, en La Primavera, de Guaymallén, cuando el hombre estaba junto a otros 15 religiosos en un templo de la calle Reconquista y Ruta 20 y un hombre encapuchado entró con un arma amenazando a todos.
Mauricio contó que en el momento del robo estaba cantando con el libro en la mano y, al ver entrar al delincuente, siguió cantando mientras el delincuente le ordenaba a todos a darle sus pertenencias. Inesperadamente el asaltante le apuntó con el arma, le disparó y escapó corriendo.
Casi instintivamente el religioso puso su cuaderno con cánticos en el pecho, causando que la bala se desviara y sólo le provocara un raspón.
Da para pensar no ?